Oriundos de Villa María, Córdoba, Yanina es contadora pública, pero actualmente dedica su tiempo a trabajar en una empresa de acopio y venta de insumos en la localidad de Strobel, Entre Ríos, estando continuamente en contacto con las actividades del agro. Federico es productor agropecuario y contratista rural, y se desplaza por gran parte de la provincia prestando servicios a empresas hace muchos años.

“Los dos estamos vinculados con el campo desde muy chicos. Venimos de familias dedicadas al trabajo agropecuario, por lo tanto, se puede decir que nos criamos en el campo y compartimos la misma pasión. Desde los ocho años, Fede empezó a acompañar a su papá a trabajar al campo, así que él lleva 22 años de su vida dedicado a esto. Para nosotros el campo no es solamente un trabajo, lo consideramos tiempo compartido en familia y con amigos que sienten la misma pasión que nosotros”, explicó Yanina.

La pareja se conoce hace 10 años, gracias a que Federico le prestaba servicios de cosecha al papá de Yanina. Este año decidieron afianzar su amor dando el “sí” en Villa María, donde comparten sus raíces, junto a su familia y la mayor parte de sus amigos. “Tomamos la decisión de llegar con el tractor a nuestra boda porque hace mucho tiempo vemos publicaciones de novios que ingresan a su casamiento con máquinas agrícolas y nos gustó mucho esa idea”, explicó Yanina, y agregó: “fue entonces que decidimos que el tractor Puma 230 fuese nuestro compañero en este camino, aprovechando también que hace poco habíamos adquirido el equipo”.

Así fue que los invitados que asistieron a la boda quedaron impactados cuando vieron llegar a la pareja de enamorados arriba de la imponente máquina. “Nuestros invitados se sorprendieron muchísimo porque fue una gran novedad para la ciudad, ya que nunca se había visto algo similar. Les gustó tanto que los días siguientes al casamiento se vieron muchos videos de esa noche y se habló sobre el tema en las redes sociales. Obviamente, nosotros quedamos muy felices por el éxito y repercusión que tuvo el evento”.

La familia siempre utilizó productos Case IH para los trabajos de tolveo en cosecha y también en labores de siembra. En el 2011 adquirió el primer tractor Maxxum 125. “Al tener excelentes resultados con la marca, se decidió que era el momento de sumar otro tractor, por eso optamos por el Puma. A Case IH la elegimos y la vamos a seguir eligiendo por las buenas prestaciones y el rendimiento que nos genera”, destacó Federico.