Tres años de guerra en Sudán: la mayor crisis de desplazamiento del mundo
A tres años del inicio del conflicto, Sudán se ha convertido en la mayor crisis de desplazamiento del mundo. Más de 11,6 millones de personas han sido forzadas a huir, en medio de violencia, hambruna y graves violaciones de derechos humanos. La situación es crítica y exige respuestas urgentes. Es posible colaborar ingresando en fundacionacnur.org/dona





La crisis en Sudán es hoy la emergencia más grande de desplazamiento a nivel global. A medida que el conflicto entra en su cuarto año, más de 11,6 millones de personas permanecen desplazadas dentro y fuera del país, y miles continúan huyendo a diario.
Del total de personas desplazadas por la fuerza, más de 4,4 millones han buscado seguridad en países vecinos como la República Centroafricana, Chad, Egipto, Etiopía, Libia, Sudán del Sur y Uganda. Las personas sudanesas constituyen actualmente la mayor población de África desplazada fuera de su país.
A tres años del inicio del conflicto, las necesidades humanitarias siguen siendo extremas. Millones de personas tienen acceso limitado a agua potable y atención médica, mientras que enfrentan condiciones severas de hambruna. La violencia contra civiles y las violaciones de derechos humanos convierten a Sudán en una de las peores crisis humanitarias de la historia reciente.
Las mujeres y las niñas sufren la peor parte del conflicto, incluidos niveles alarmantes de violencia sexual, explotación y otras formas de violencia. Muchas de ellas han sufrido acoso y secuestro durante su huida dentro y desde zonas de guerra en Sudán, incluido en El Fasher. Allí la violación ha sido descrita por la ONU como “un arma de guerra sistemática”. Esto sigue ocurriendo, y es probable que la verdadera magnitud del problema sea aún mayor, con un grave subregistro de incidentes debido al temor al estigma y a represalias, una tendencia que se repite en otros países que acogen a personas refugiadas de Sudán.
Datos claves de la crisis en Sudán
- 1 de cada 4 personas sudanesas está desplazada.
- 1 de cada 6 personas desplazadas internas en el mundo proviene de Sudán.
- 1 de cada 13 personas refugiadas a nivel global proviene de Sudán.
- El 75% de las personas refugiadas sudanesas que huyen del conflicto se encuentra en Sudán del Sur y Egipto.
- Hay 4,4 millones de personas sudanesas desplazadas en 7 países.
- Más de 6,8 millones de personas se encuentran desplazadas dentro de Sudán.
- Más de 21 millones de personas se enfrentan a una hambruna aguda en Sudán, según el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas.
- 3,7 millones de niños y madres embarazadas y lactantes también están desnutridos. Estudios recientes del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas indican niveles récord de desnutrición en algunas localidades del norte de Darfur, donde hasta más de la mitad de los niños pequeños están desnutridos
Los países vecinos continúan mostrando solidaridad y generosidad al recibir y acoger a las personas que huyen de Sudán, incluso mientras enfrentan sus propios desafíos, como el acceso limitado a los servicios sociales básicos, una inseguridad alimentaria generalizada y dificultades económicas. Y si bien la mayoría de las personas sudanesas permanece cerca de sus hogares, la combinación de la falta de acceso, los ataques contra civiles y las violaciones generalizadas de los derechos humanos en Sudán, así como la disminución de los niveles de asistencia en los países vecinos, están provocando desplazamientos repetidos, incluso mucho más allá de las fronteras de Sudán. Esto aumenta significativamente el riesgo de tráfico de personas.
Inseguridad alimentaria y riesgo de hambruna
Sudán enfrenta una grave catástrofe de seguridad alimentaria. Más de la mitad de la población padece inseguridad alimentaria aguda y la hambruna ya ha sido confirmada en múltiples zonas. Esta situación se agrava cada vez más en tanto las partes del conflicto utilizan la ayuda humanitaria como arma y la convierten en una moneda de cambio en contextos de inseguridad, lo que contraviene el derecho internacional. La entrega de ayuda también se ve extremadamente dificultada por la inseguridad, los obstáculos burocráticos y los bloqueos.
En países vecinos, la situación también es crítica. En Chad, 1 de cada 10 niños y niñas menores de cinco años recién llegados sufre desnutrición aguda severa, mientras que 1 de cada 10 mujeres embarazadas o en período de lactancia tiene desnutrición aguda moderada.
Así, se crea un ciclo: el hambre alimenta la inestabilidad, la inestabilidad impulsa el desplazamiento y el desplazamiento aumenta la inseguridad alimentaria. Romperlo requiere más que solo entregar comida. Es necesario abordar las causas, acabar con los conflictos, proteger a los civiles y apoyar la recuperación.
«Tres años después del estallido del conflicto, Sudán continúa siendo la mayor crisis de desplazamiento y la peor crisis humanitaria del mundo, que se desarrolla, además, en el marco de la mayor falta de financiación global en décadas. Como humanidad no podemos mirar para otro lado», sostiene Alfredo Botti, Director Ejecutivo de Fundación ACNUR Argentina.
El pueblo de Sudán necesita paz ahora. Es urgente avanzar hacia una solución que ponga fin al conflicto y permita reconstruir vidas. Mientras tanto, se necesita más apoyo urgente para responder a la emergencia. Desde Argentina es posible ayudar a través de fundacionacnur.org/dona. Lo que ocurre en Sudán es una catástrofe humanitaria y el mundo no puede mirar para otro lado.
Acerca de ACNUR
ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, es una organización global dedicada a salvar vidas, proteger los derechos y construir un futuro mejor para las personas que se ven obligadas a huir de sus hogares debido a los conflictos y la persecución.
ACNUR lidera la acción internacional para proteger a las personas refugiadas, las comunidades desplazadas por la fuerza y las personas apátridas.
La Agencia brinda asistencia para salvar vidas, ayuda a salvaguardar los derechos humanos fundamentales y desarrolla soluciones que aseguren que las personas tengan un lugar seguro al que puedan llamar hogar y donde puedan construir un futuro mejor. También trabaja para garantizar que las personas apátridas obtengan una nacionalidad.
ACNUR está presente en más de 130 países y utiliza su experiencia para proteger y asistir a millones de personas. En el sur de América Latina, la Oficina Regional de ACNUR tiene sede en Buenos Aires, Argentina. Se estableció en 1965 y está a cargo de las operaciones de ACNUR en Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
Sobre Fundación ACNUR Argentina
La Fundación ACNUR Argentina trabaja para informar y concientizar a la población acerca de las necesidades y retos a los que se enfrentan las personas refugiadas. La organización también recauda fondos para apoyar la labor de ACNUR en todo el mundo y llevar ayuda directa al refugiado y a miles de familias que, forzadas a huir de sus hogares, lo han perdido todo.
ACNUR se financia enteramente por contribuciones voluntarias a través de donaciones, lo que le permite brindar ayuda sostenida a miles de refugiados en el mundo.

